En una historia que combina el rescate, la ciencia veterinaria y la esperanza para la fauna silvestre, la聽CAR Cundinamarca, a trav茅s de su Direcci贸n Regional Rionegro, escribi贸 un cap铆tulo exitoso en sus labores de conservaci贸n.
El 8 de enero de 2026, una perezosa de dos dedos (Choloepus hoffmanni) y su cr铆a fueron devueltas a la libertad en un 谩rea boscosa protegida del municipio de聽Pacho, tras superar un proceso de recuperaci贸n que puso a prueba la capacidad de respuesta de la autoridad ambiental.
El episodio inici贸 d铆as atr谩s, cuando la Polic铆a de Carabineros, en cumplimiento de sus funciones de protecci贸n ambiental, recibi贸 un reporte ciudadano y rescat贸 a los dos animales en una v铆a rural de la vereda Villag贸mez.
El estado en que fueron hallados los ejemplares conmovi贸 a los rescatistas. La madre perezosa presentaba una聽visible y profunda laceraci贸n en la cabeza, probablemente causada por el golpe con alg煤n objeto o estructura, mientras que tanto ella como su cr铆a, que se aferraba con fuerza al pelaje materno, mostraban signos inequ铆vocos de聽deshidrataci贸n severa聽y estr茅s.
El traslado inmediato al centro de atenci贸n de la CAR fue crucial. All铆, un equipo de bi贸logos y veterinarios especializados en fauna silvestre les practic贸 una evaluaci贸n cl铆nica exhaustiva.
El protocolo de urgencia incluy贸 la estabilizaci贸n de los pacientes, la limpieza y desinfecci贸n quir煤rgica de la herida de la madre para prevenir una infecci贸n, y un meticuloso proceso de聽hidrataci贸n v铆a oral y subcut谩nea聽para ambos, dada la delicadeza de su metabolismo.
CAR: Un proceso de recuperaci贸n basado en la m铆nima intervenci贸n
La filosof铆a de los centros de atenci贸n de fauna silvestre de la CAR se centra en la聽rehabilitaci贸n para la vida libre, no en la domesticaci贸n.
Por ello, el manejo de los animales se reduce al m铆nimo indispensable. Se les proporcion贸 un ambiente tranquilo, con temperatura y humedad controladas, que simulaba su h谩bitat natural, y se les ofreci贸 alimento fresco (hojas de especies nativas como guarumo y corono) sin forzar su interacci贸n con los humanos.
La evoluci贸n fue favorable: la herida de la madre comenz贸 a cicatrizar sin complicaciones y ambos animales recuperaron su nivel de hidrataci贸n y comenzaron a mostrar comportamientos naturales, como el movimiento lento pero seguro entre las ramas dispuestas en su recinto.
Tras tres d铆as de observaci贸n y confirmar que pod铆an alimentarse por s铆 mismos y que la cr铆a manten铆a una dependencia saludable de su madre, el equipo t茅cnico declar贸 que estaban listos para el regreso a la vida silvestre.
La liberaci贸n: Un momento de reconexi贸n con el bosque h煤medo
La selecci贸n del sitio de liberaci贸n es un paso cient铆fico de la mayor importancia. No se trata simplemente de soltar al animal en cualquier zona verde.
Los expertos de la CAR eligieron un fragmento de聽bosque h煤medo tropical聽en Pacho que re煤ne las condiciones 贸ptimas: alta cobertura forestal que proporciona protecci贸n y corredores de movimiento, abundancia de 谩rboles de las especies que conforman su dieta, ausencia de asentamientos humanos cercanos y baja presi贸n de cacer铆a.
En el momento de la liberaci贸n, la perezosa madre, con su cr铆a aferrada al pecho, fue colocada suavemente en el tronco de un 谩rbol robusto.
Tras unos minutos de quietud y reconocimiento del entorno, inici贸 su lento pero decidido ascenso, fundi茅ndose con el follaje. Fue la culminaci贸n exitosa de un esfuerzo interinstitucional.
El llamado de las autoridades: La fauna silvestre no es mascota
El director regional de la CAR en Rionegro aprovech贸 este emotivo evento para enviar un mensaje contundente a la comunidad.聽
"La fauna silvestre no es mascota. No pertenece a nuestras casas, pertenece a los bosques, a los r铆os, a los ecosistemas de nuestra Cundinamarca", afirm贸. Record贸 que estas especies son聽patrimonio de la Naci贸n聽y que su tenencia y comercializaci贸n son delitos ambientales.
El llamado es a ser observadores respetuosos: si un ciudadano se encuentra con un animal silvestre en zona urbana, herido o en aparente riesgo, debe contactar de inmediato a las autoridades (Polic铆a, CAR, Bomberos) y聽nunca intentar capturarlo, alimentarlo o trasladarlo por sus propios medios, ya que una manipulaci贸n inadecuada puede causarle la muerte o condenarlo a una vida en cautiverio.
La historia de esta perezosa y su cr铆a es un testimonio de que, cuando la comunidad y las autoridades act煤an en concierto, la segunda oportunidad para la biodiversidad es posible.







