En un movimiento estratégico para salvaguardar el bienestar de sus ciudadanos, la Alcaldía de Cajicá, a través de su Secretaría de Salud, ha puesto en marcha una rigurosa campaña de Inspección, Vigilancia y Control (IVC) enfocada específicamente en los establecimientos que comercializan panela.
Esta iniciativa responde a la necesidad de garantizar que uno de los productos más básicos y tradicionales de la canasta familiar colombiana cumpla estrictamente con las normas de calidad e inocuidad alimentaria vigentes.
Garantías Sanitarias: Más Allá de la Venta
El objetivo central de esta intervención es que todos los actores de la cadena comercial —desde tenderos de barrio hasta grandes supermercados y distribuidores— asuman su responsabilidad legal y sanitaria.
Las autoridades han sido enfáticas: no se trata solo de vender, sino de garantizar que la panela ofrecida al público se encuentre en condiciones óptimas para el consumo humano.
Para ello, la Secretaría de Salud está realizando visitas presenciales para verificar el cumplimiento de las normativas de almacenamiento y procedencia.
Exigencias Técnicas: Almacenamiento, Procedencia y Pureza del Producto
Uno de los puntos críticos de la campaña se centra en las exigencias técnicas de almacenamiento. Según las autoridades, la panela debe permanecer en espacios que sean secos, limpios y estén protegidos de cualquier tipo de contaminación.
Se ha advertido que el contacto con sustancias químicas, residuos o la exposición a focos de humedad puede comprometer la integridad del producto y convertirlo en un vehículo de enfermedades.
Además, los comerciantes tienen la obligación de demostrar la procedencia del producto, conservando facturas y soportes que identifiquen claramente al productor o proveedor.
La administración municipal también ha alertado sobre las prácticas irregulares en el mercado. Se ha recordado que la panela natural debe ser elaborada exclusivamente a partir del jugo de caña de azúcar.
Por lo tanto, cualquier derivado que incluya saborizantes u otros aditivos no autorizados debe cumplir con requisitos sanitarios adicionales y no puede ser etiquetado o vendido simplemente como "panela".
El rotulado, la presentación física y el estado del producto son aspectos no negociables que los vendedores deben inspeccionar antes de poner el alimento a disposición del público.
Cultura de la Responsabilidad Sanitaria: Prevención y Sanciones
Desde un enfoque preventivo, la alcaldía promueve acciones cotidianas que marcan la diferencia en la seguridad alimentaria, como la rotación constante de inventarios, el retiro inmediato de bloques de panela que presenten signos de deterioro y un control estricto de plagas en las bodegas.
Aquellos establecimientos que ignoren estas directrices se enfrentan a severas medidas sanitarias y procesos administrativos que podrían resultar en sanciones económicas o cierres. Más allá de la vigilancia, la campaña tiene un fuerte componente pedagógico.
Las autoridades buscan acompañar al comercio local en el cumplimiento de la norma, fomentando una cultura de responsabilidad sanitaria que posicione a Cajicá y a la región de Sabana Centro como referentes en la gestión segura de alimentos.
El mensaje es claro: la salud pública no es negociable, y la panela que llega a la mesa de los cajiqueños debe ser un producto de total confianza.







