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Un pulso antisocial

por: Omar Gamboa

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Los economistas neoliberales y keynesianos en Colombia andan enfrascados en un debate ideológico sobre la emisión monetaria del Banco de la República directamente al gobierno para financiar los cuantiosos gastos sobrevinientes de la covid-19.   Opinión Octavio Quintero Grupo GES - El Satélite Los neoliberales custodian la rotativa del Emisor con pasión comparable a los Caballeros del Santo Sepulcro; y los keynesianos recurren tímidamente a fuentes, si bien heterodoxas, no suficientes. Mientras, el pueblo colombiano pone “sangre, sudor y lágrimas”. El debate al respecto no debiera ni siquiera considerarse serio. Pues, es inexplicable que pudiendo paliar económicamente el padecimiento humano de los más pobres (vulnerables, dicen ahora, porque, eso sí, para eufemismos, “el líquido perlático de la consorte del toro”, les queda chiquito), pudiendo, repito, no proceder en consecuencia, es un atentado flagrante a los derechos humanos. El debate no aguanta ni siquiera un estornudo de lógica: la CP contempla en su artículo 373, lo siguiente: “… Las operaciones de financiamiento a favor del Estado requerirán la aprobación unánime de la junta directiva, …”. ¿Por qué creería alguien –con tres dedos de frente--, que el constituyente insertó este párrafo en el art. 373? Pues (contestaría Perogrullo), porque dejó la llave para que el Estado pudiera pedirle plata a su Emisor, en casos de suprema necesidad y urgencia. Ahora bien, ya es un hecho aceptado que la pandemia actual es lo más desastroso que registra el mundo en el campo sanitario, económico y social, después de la II Guerra Mundial. Y la pregunta del millón, sería: ¿Si no hay unanimidad ahora para estrenar esa llave conectada al 373 de la CP, cuando? ¿Necesitamos algo más devastador que la II Guerra Mundial, y en términos de qué: de muertes, de destrucción económica o de arrasamiento social? No hay argumento en contrario, ni ideológico, ni técnico, ni humano que pueda oponerse a esta lógica que cabe en el cerebro de un niño recién despuntando al uso de razón.