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Es hora de mantener la gobernabilidad e institucionalidad de la Nación.

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Por: Alejandro

No es sorpresiva  la decisión de las Farc de terminar el cese unilateral que habían anunciado en diciembre del 2014, simplemente porque nunca lo cumplieron; las Farc siguieron asesinando soldados en estado de indefensión, siguieron hostigando a la Fuerza Pública, siguieron minando los campos colombianos y atropellando los derechos de la sociedad civil.

 

 Opinión:

Martha Lucía Ramírez.

Pensar en que la operación militar de las  FF.MM es la causa de este rompimiento es una equivocación, el Ejercito, la Fuerza Aérea, la Armada y la Policía Nacional tienen una obligación constitucional y legal de proteger y garantizar el ejercicio pleno de los derechos de los colombianos, más aun defendiéndolos de los repetidos ataques de un grupo terrorista que pretende acabar con la institucionalidad democrática en nuestro país.

El proceso de paz siempre ha sido vulnerable, así lo he repetido desde hace casi 2 años cuando inició. El no haber exigido condiciones mínimas humanitarias a las Farc y mucho menos establecer plazos al mismo, fue un error que hoy está costando la inestabilidad del proceso.

Lo humanitario no es negociable, por ello invito al Gobierno a hacerle una reingeniería al proceso de paz, exigiendo condiciones mínimas humanitarias como condición indispensable para continuar con la negociación.

Las Farc siempre han optado por la misma estrategia criminal, cometiendo actos de barbarie en plena violación de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario, para pretender doblegar al Estado; esperemos que el día de mañana no cometan un acto más grave aún para someter la voluntad del pueblo colombiano ante la paz.

Este es un momento muy difícil, y por ello hay que respaldar al Gobierno su decisión de arreciar la ofensiva militar contra el terrorismo y el narcotráfico, pero también hay que decirle al Gobierno que no es el momento de terminar la negociación, este proceso debe seguir siempre y cuando se reinvente, y se exija el respeto de las condiciones humanitarias como garantía de defensa de los derechos de los ciudadanos.

Estoy lista para contribuir en lo que esté a nuestro alcance, sí el Presidente Santos convoca a la Comisión Asesora de Paz, estaremos listos para buscar ideas que sirvan realmente para poder recuperar de alguna manera el espacio que permita retomar esta negociación.

Esta negociación no se puede seguir alargando indefinidamente, ni tampoco podemos continuar con las declaraciones mediáticas y la explotación verbal de las Farc desde La Habana con una actitud totalmente triunfalista, sin tener de donde sentirse ganadores.

Una actitud que de verdad sea constructiva pasaría porque las Farc hagan el reconocimiento a la institucionalidad, a la aceptación que deben tener de la justicia colombiana, reconocer que este proceso no puede concluir en la impunidad que ellos han pretendido durante mucho tiempo.

El Gobierno Nacional ha caído en grandes equivocaciones en este proceso, la ambigüedad que ha habido en materia de las sanciones, de las penas, de la aplicación de la justicia íntegramente, ha ido acabando la confianza de los colombianos en el proceso.

Sí creo que debe haber una flexibilidad, quizás unas penas más cortas, la propuesta que yo he venido haciendo de las colonias penales agrícolas, del juzgamiento a través de Tribunales Mixtos de Justicia y en juicios colectivos, puede ser una propuesta que contribuya a encontrar un equilibrio.

Además, es necesaria la imposición de plazos fijos para esta negociación, que exista verdadera justicia y reparación a las víctimas como plenas garantías de no repetición, siempre cumpliendo con la entrega de las armas por parte de las Farc.

Nos duelen las vida de tantos muertos de un lado y del otro, me indigna constatar otra vez que las Farc tiene a los niños en la primera línea del frente de combate, pero no podemos pretender pasar de unas fuerzas militares exitosas a unas fuerzas militares apocadas por cuenta del proceso de La Habana.

 

Toda la sociedad colombiana necesita un esfuerzo colectivo para sacar adelante este proceso, no podemos entrar en este momento en desesperación, ni tampoco en especulación, hay que lograr que el Gobierno y el Presidente Santos mantenga la gobernabilidad del proceso de paz.

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