Transcurridos 10 días desde su desaparición, fue localizado el cadáver Juan Manuel Espinoza Susunaga, un conductor fusagasugueño  presuntamente secuestrado en la ciudad de Bogotá, el pasado 6 de julio.

 

 

El resto humano presentaba avanzado estado de descomposición.

Al parecer por algunos elementos personales que aun portaba, fue reconocido por uno de sus compañeros.

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La humanidad inerte fue dejada dentro de una alcantarilla, en un sector conocido como Alto Caneca, ubicado sobre la vía que comunica a Bogotá con Melgar (Tolima).

Sobre las causas de la muerte, Medicina Legal, aun realiza las investigaciones.

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Recuento del hecho

El pasado lunes 6 de julio, tras despedirse de su familia; el conductor del tracto-camión, Juan Manuel Espinoza Susunaga (37 años), habría salido de su casa en el barrio Balmoral de Fusagasugá, Cundianmarca.

Su excompañera sentimental, Xiomara León comentó que era un hombre muy responsable y trabajador. Se despidió de sus hijos menores de 16 años de edad y gemelos de 10. Ese fue el último contacto que tuvo con sus familiares cercanos.

Transcurrieron las horas de ese lunes y se logró establecer que llegó a la ciudad de Bogotá, información que dejaría saber el mismo Espinoza a través de una llamada telefónica.

Pasaron aproximadamente 48 horas (miércoles 8 de julio), desde ese contacto y no se supo más del conductor. En ese momento se empezó especular su secuestro.

Tras la notificación de la desaparición, las autoridades policiales desplegaron un operativo de búsqueda por toda la capital del país y los municipios cercanos, logrando dar con el camión de carga que conducía Juan Manuel.

El vehículo fue localizado parcialmente desvalijado en dos parqueaderos de Zipaquirá, ubicados en un barrio conocido como La Paz.

El cabezote estaba en uno de estos estacionamientos; el remolque en otro. Presuntamente se aplicaron pruebas a base de luminol (inicialmente), logrando hallar muestras hemáticas (Sangre), en el cajón de carga.

Fue el primer indicio de que posiblemente el hombre habría sido violentado. Sin embargo, la Fiscalía guardó reserva en la investigación.

Para el jueves 9 de julio, se conoció sobre el presunto suicidio de otro conductor de carga en La Línea, tramo vial que lleva hacia Calarcá (Quindío), y a pesar de que en diferentes medios de comunicación de la región se empezaron a establecer vinculaciones entre ambos hechos de sangre, las autoridades no han confirmado relación en los casos.

La desesperación reinaba en la familia de Juan Manuel Espinoza Susunada y en todo el gremio de transportistas del departamento de Cundinamarca, quienes guardaban la esperanza de que el ciudadano apareciera con vida.

La hipótesis del rapto empezó a perder fuerza toda vez que transcurrida una semana, aun no se establecía contacto con los parientes o conocidos.

La agonía acabó con la fatal noticia: el cadáver del hombre fue hallado la tarde del 17 de agosto en la vía que conecta los departamentos de Cundinamarca, Tolima y Quindío.