Soacha, Fusagasugá y Zipaquirá entre los municipios con mayor número de personas lesionadas por el uso de pólvora en Cundinamarca durante la temporada decembrina, según el más reciente boletín preliminar de la Delegación Departamental de Bomberos. Entre el 1 de diciembre de 2025 y el 3 de enero de 2026 se reportaron 85 personas afectadas, cifra que evidencia un incremento frente a los registros de años anteriores.
De acuerdo con el informe, Soacha encabeza la lista de municipios con mayor número de casos, al registrar 15 personas lesionadas, seguido por Fusagasugá con 7, Facatativá y Zipaquirá con 6 casos cada uno, y Madrid y Mosquera, donde se han reportado 5 afectados en cada municipio. En total, 38 municipios de Cundinamarca han presentado al menos un incidente relacionado con el uso de pólvora, incluyendo tanto grandes centros urbanos como poblaciones más pequeñas como Vergara y Pandi.
Menores de edad entre los más afectados de Soacha

El balance también revela una situación alarmante en cuanto a la afectación de niños, niñas y adolescentes. Del total de casos, 24 corresponden a menores de edad, de los cuales 8 son niñas y 16 niños, mientras que 61 son adultos (15 mujeres y 46 hombres). En el análisis por género, se evidencia que 62 de las personas lesionadas son hombres y 23 mujeres.
En lo que respecta exclusivamente a menores, Soacha vuelve a encabezar el listado con 6 casos, seguido por Fusagasugá con 3 y Gachancipá con 2.
Incremento frente a años anteriores
Al comparar las cifras con vigencias anteriores, el informe muestra un aumento del 21,4 % frente a los 70 casos registrados en 2024 y un incremento del 16,4 % respecto a los 73 casos reportados en 2023. El capitán Álvaro Eduardo Farfán Vargas, delegado departamental de Bomberos, advirtió que este balance es preliminar, por lo que las cifras podrían incrementarse conforme avance la temporada festiva.
Entre las lesiones más frecuentes se encuentran quemaduras de diversa gravedad, laceraciones, amputaciones y secuelas de largo plazo. El informe también señala que en varios casos se ha identificado la ingesta de alcohol por parte de adultos como un factor asociado al manejo irresponsable de la pólvora, situación que ha puesto en riesgo especialmente a menores de edad.

Las autoridades recalcan que estas cifras no solo representan un problema de salud pública, sino que evidencian el impacto intergeneracional y la amplia distribución geográfica de los incidentes, lo que refuerza la necesidad de fortalecer las campañas de prevención, control y educación ciudadana en todo el departamento.
Los organismos de emergencia continúan con el monitoreo permanente de la situación y reiteran el llamado a la ciudadanía a evitar el uso de pólvora, especialmente en presencia de niños, con el fin de prevenir nuevas tragedias durante las celebraciones.







