*Nuevo Hospital en Fusagasugá, Cundinamarca. Atendrá una población cercana a las 250 personas y contará con 94 servicios, incluyendo altas especializaciones. Mantendrá cerca de 205 camas, 27 consultorios, 45 camillas en urgencias y 7 salas de cirugía.
El inicio de las obras fuer protocolizada formalmente por el gobernador de Cundinamarca, Jorge Rey Ángel, este jueves 28 de agosto (2025) a propósito de una visita a la conocida Ciudad Jardín.
La moderna sede del nuevo centro de atención médica, una de las más modernas de Cundinamarca y el centro del país, tiene en cuenta la prestación de servicio de alta complejidad.
Por ejemplo, atenderá caso como hemodiálisis, hemodinamia, resonancia magnética y cirugías en oncología; cardiología, ortopedia, reumatología y urología, además de otras disciplinas de alta especialidad.
La construcción del nuevo Hospital Regional de Fusagasugá tiene un costo estimado de $260.000 millones según anunció la Gobernación de Cundinamarca en junio de 2023
Nuevo Hospital en Fusagasugá

La inauguración de las complejas instalaciones médica quedó programada, inicialmente, para octubre del 2027. Fundamentalmente atenderá a la población del Sumapaz y sur de Cundinamarca, incluyendo de diferentes partes del país dependiendo de las ofertas médicas.
Con el inicio oficial de las obras del nuevo Hospital Regional San Rafael de Fusagasugá, la Gobernación explicó la edificación mantendrá una estructura de 25.000 metros cuadrados. Beneficiará directamente a más de 250 mil personas y que contará con 94 servicios especializados, consolidándose como uno de los centros médicos más avanzados del centro del país.
El proyecto, protocolizado este jueves por el gobernador Jorge Emilio Rey Ángel durante una visita a la llamada Ciudad Jardín. Precisa la instalación de 205 camas hospitalarias, 27 consultorios médicos, 45 camillas en el área de urgencias y 7 salas de cirugía.
Además, mantendrá de una amplia oferta en servicios de alta complejidad como hemodiálisis, hemodinamia, resonancia magnética, cirugía oncológica, cardiología, ortopedia, reumatología y urología. La mayoría de esta atención, a la fecha, solo son prestadas a pacientes que deben trasladarse hasta Bogotá.
La obra tendrá una inversión estimada de $260.000 millones y, según la programación oficial, será entregada en octubre de 2027, tras un cronograma de 26 meses de construcción.
Un hospital con visión regional y nacional
El complejo médico San Rafael de Fusagasugá no solo será un centro de atención para la población de la ciudad y sus alrededores, sino que también cubrirá a pacientes de municipios vecinos. Mantendrá servicios hacia Pasca, Tibacuy, Silvania, Arbeláez y Cabrera y sur de Cundinamarca, además de recibir a habitantes de departamentos cercanos como Tolima y Huila.
La infraestructura proyectada apunta a descongestionar los hospitales de Bogotá, en especial los hopsitaes de la Samaritana y el Militar, que históricamente han recibido buena parte de los pacientes del Sumapaz. Según la Secretaría de Salud de Cundinamarca, la idea es consolidar un polo de desarrollo hospitalario que permita a la Ciudad Jardín convertirse en un referente en atención integral y resolutiva.
Un esfuerzo conjunto de planeación y financiación
El gobernador Rey destacó el papel de la anterior administración, en cabeza de Nicolás García Bustos, en la estructuración del proyecto. García fue el encargado de asegurar los recursos financieros que hoy permiten dar inicio a la obra.
“Arrancamos la construcción del nuevo hospital San Rafael de Fusagasugá. Esta infraestructura le dará esta ciudad y la provincia del Sumapaz una atención más oportuna, integral y resolutiva. Reconozco el trabajo de Nicolás García por lograr la estructuración y financiamiento, y ahora nuestra tarea es garantizar que la obra se ejecute, se equipe y entre en operación en los tiempos establecidos”, señaló el mandatario.
La construcción de hospitales de gran envergadura en Cundinamarca no es nueva. En el año 2021 se inauguró el Hospital Regional de Zipaquirá, una de las obras más significativas para el norte del departamento.
Ese centro asistencial, cuya construcción tardó más de una década debido a retrasos administrativos y financieros, terminó consolidándose como una infraestructura modelo. Hoy, ese centro médico especializado atiende a más de 500 mil habitantes de 18 municipios, con capacidad instalada de 364 camas, 40 consultorios y 12 salas de cirugía.
Así, el caso de Zipaquirá se convierte en un referente obligado para la obra de Fusagasugá. Mientras el primero nació con múltiples tropiezos, el segundo busca ser ejemplo de planeación y eficiencia, con un cronograma mucho más claro y un financiamiento garantizado desde el inicio.
De hecho, expertos en salud pública de la Universidad de Cundinamarca resaltaron que la experiencia dejada por el hospital zipaquireño debe permitir que Fusagasugá no repita los errores. Con ello esquivará retrasos y otros inconvenientes poco aceptables.
Impacto social y económico en Fusagasugá
El nuevo hospital no solo tendrá implicaciones en la atención en salud. También será una fuente de generación de empleo y desarrollo económico en la región. Según datos oficiales, durante la construcción se generarán más de 1.200 empleos directos e indirectos, y una vez entre en operación, se estima la contratación de alrededor de 1.000 profesionales de la salud y personal administrativo.
Comerciantes de la zona también prevén que la llegada de personal especializado y el aumento de pacientes de otras regiones impulse la economía local, Mayormente resultarán favorecidos sectores como hotelería, transporte, restaurantes y servicios complementarios.