Un accidente aéreo ocurrido este miércoles en la ruta entre las ciudades de Cúcuta y Ocaña, al norte de Colombia, ha dejado un saldo de quince fallecidos. La aeronave, un turbohélice Beechcraft 1900, transportaba a trece pasajeros y dos miembros de la tripulación cuando sufrió el siniestro. La información fue confirmada a través de los canales oficiales por la presidencia del país.
El avión, matrícula HK-4709 y operado por la firma Searca en nombre de Satena, perdió comunicación a mitad del trayecto. Ante la interrupción del contacto, las autoridades activaron inmediatamente los protocolos de localización pertinentes. El proceso enfrentó complicaciones considerables debido a las condiciones meteorológicas adversas que dificultaron la búsqueda en la zona reportada.
Entre los ocupantes, se identificó a un representante actual de la Cámara y a un aspirante a la misma corporación, ambos incluidos en la lista de víctimas. La atención se ha centrado en la investigación técnica que realizan las autoridades competentes para esclarecer los factores que llevaron al accidente.
El despliegue de búsqueda incluyó unidades terrestres y aéreas, así como colaboración entre diferentes organismos de emergencia. Las operaciones de rescate y recuperación se mantuvieron durante varias horas, hasta que se pudo llegar a la ubicación precisa del siniestro, informó el gobierno mediante un comunicado.
Satena, la aerolínea a cargo de la operación, tiene una larga trayectoria en el país y se destaca por ser propiedad del Estado colombiano. Desde su fundación en 1962, ha sido clave para la conectividad en regiones apartadas y resalta por su historial de seguridad. Cabe resaltar que el último incidente con víctimas mortales en la empresa se había registrado más de tres décadas atrás.
Es relevante señalar que muchos de los pilotos de Satena provienen de las Fuerzas Militares, lo que les ha permitido sumar experiencia especializada en los vuelos regionales y desafiantes dentro del territorio nacional. La compañía tiene su sede principal en Fontibón, Bogotá.
Durante el desarrollo de la emergencia, las autoridades coordinaron acciones de respuesta en el sitio del accidente y mantuvieron informados tanto a familiares de las víctimas como a la opinión pública sobre los avances de la situación. Paralelamente, la Aeronáutica Civil y otros entes regulatorios se integraron a la investigación.
Mientras tanto, la administración de Satena y los organismos estatales anunciaron que no cesarán en los esfuerzos encaminados a identificar las causas exactas del accidente, a través de un análisis profundo del suceso y de los registros técnicos del vuelo.









