Desde la sede de la Policía Metropolitana de Bogotá se vigila, minuto a minuto, la seguridad de la ciudad. 

Por lo menos 18 mil uniformados, cuidan por turnos la capital, ante las amenazas de la guerrilla del ELN y el inicio de acciones armadas, desde el 14 y hasta el 17 de febrero. 

Igualmente, se adelanta un plan candado que se adelanta a través del sistema de cámaras de vídeo vigilancia y seguridad.

“Estamos pidiéndole a los policías que extremen las medidas de seguridad en la calle, en las sedes y en su vida misma. Buscamos prevenir cualquier tipo de acción del ELN con operativos especiales y con ayuda de las denuncias de la ciudadanía”, dijo el coronel Luis Benavides, comandante Operativo de Bogotá.

Desde la Sala Estratégica de la Policía se vigila, minuto a minuto, la seguridad de la capital y cualquier situación sospechosa que pueda afectar a la ciudadanía.

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, se refirió al anuncio de acciones terroristas por parte del ELN e informó que habrá un plan candado para proteger las entradas a la ciudad y que la Policía estará en primer grado de acuartelamiento.

Lo anterior, debido a que podría haber riesgos para los uniformados, pues ellos ya han sido atacados en otros atentados perpetrados dentro de Bogotá: «Ellos han sido desafortunadamente el blanco de la mayoría de acciones terroristas en el pasado. Así que la Policía, que siempre está en función de cuidarnos, tiene en este momento la instrucción de cuidarse», dijo la mandataria.

«Se adoptan unas medidas de seguridad preventivas. Esa medidas corresponden a unos puntos críticos que identificamos, entidades gubernamentales, estaciones de policía y militares (…) Nosotros, por instrucciones del Presidente, entraremos en un acuartelamiento de primer grado. Vamos a tener más uniformados en las calles, tanto del Ejército», añadió.