Con una temporada de lluvias que se ha extendido de manera atípica y que mantiene en vilo a buena parte del país, el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER) de Bogotá ha activado todos sus protocolos de monitoreo, alerta temprana y respuesta, e hizo un llamado urgente a la ciudadanía para adoptar medidas de autoprotección.
La capital no es ajena a los fuertes aguaceros, tormentas eléctricas y vendavales que han azotado a Cundinamarca, y la entidad enfatiza que la prevención y el conocimiento son las primeras líneas de defensa para salvaguardar vidas y bienes. La llave para actuar a tiempo está en la información.
El IDIGER insta a todos los bogotanos a mantener una comunicación constante con los canales oficiales.
En caso de presentarse una emergencia inmediata, como un árbol caído sobre una vía, una inundación rápida o una avería grave, la línea maestra es el Número Único de Seguridad y Emergencias: 123.
Para estar informado sobre el desarrollo de las lluvias en tiempo real y saber dónde están cayendo con más intensidad, la herramienta indispensable es el Sistema de Alerta de Bogotá (SAB), disponible como aplicación móvil y en la web del IDIGER.
Este sistema muestra mapas interactivos con la ubicación de las lluvias, el estado de los ríos y quebradas, y emite alertas por colores (verde, amarillo, naranja, rojo) según el nivel de riesgo en cada localidad.
- Recomendado: Troncal de los Andes recibe aval ambiental obra clave para la movilidad entre Chía y Bogotá
Bogotá: Recomendaciones vitales durante tormentas eléctricas y vendavales
Frente a fenómenos específicos, las recomendaciones son precisas. Durante tormentas eléctricas, es crucial evitar zonas abiertas como parques, canchas y cerros, y alejarse de árboles altos y solitarios, postes de luz y estructuras metálicas, que actúan como pararrayos naturales.
Tampoco es seguro refugiarse bajo toldos o carpas metálicas. Lo ideal es permanecer en el interior de edificaciones sólidas.
Para los vendavales, la acción prioritaria es asegurar elementos que puedan volarse y causar daño: toldos, antenas, macetas en balcones, muebles de terraza y especialmente, techos de zinc o materiales ligeros que puedan ser arrancados por el viento.
La prevención en casa: Una tarea antes de que llueva
Una parte fundamental de la gestión del riesgo empieza en cada hogar, mucho antes de que caiga la primera gota.
El IDIGER recomienda a las familias realizar una limpieza periódica de canales, bajantes y sumideros en sus casas y conjuntos residenciales.
La acumulación de hojas, tierra y basura en estos ductos es la causa principal de inundaciones locales y filtraciones que pueden debilitar las estructuras. Además, es importante revisar el estado de los tejados y sellar posibles filtraciones.
Estas sencillas acciones pueden prevenir gran parte de los daños materiales asociados a lluvias torrenciales.
TransMiCable: Un protocolo de seguridad automatizado
Un ejemplo concreto de protocolo de operación ante estas condiciones es el del sistema TransMiCable en Ciudad Bolívar.
Por seguridad, este medio de transporte suspende su operación de manera automática y preventiva cuando se presentan tormentas eléctricas en el área de influencia de sus cables y estaciones.
La reanudación del servicio solo se da una vez que las condiciones climáticas son estables y seguras, lo cual es verificado por técnicos y por los sistemas de monitoreo.
Esta medida, aunque puede generar inconvenientes temporales a los usuarios, es fundamental para evitar accidentes catastróficos y demuestra que la protección de la vida está por encima de cualquier consideración operativa.
El mensaje del IDIGER es unificador: en Bogotá, enfrentar las lluvias es un trabajo en equipo entre las autoridades que monitorean y la comunidad que se prepara y actúa con prudencia.







