Una investigación científica de vanguardia liderada por la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) ha generado una alerta roja sobre la calidad del aire en Bogotá y su impacto directo en la salud cardiaca.
El estudio confirma, con datos contundentes, que existe una relación causa-efecto entre la exposición aguda a contaminantes atmosféricos y el aumento súbito de eventos coronarios en los ciudadanos.
Según los hallazgos detallados, respirar el aire de Bogotá se ha convertido en un desafío silencioso, ya que los picos de mala calidad actúan como un "gatillo" inmediato que puede disparar un infarto agudo al corazón en cuestión de horas tras la exposición.
Esta realidad va mucho más allá de una simple molestia respiratoria, atacando directamente el sistema circulatorio de las personas.
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El Dióxido de Nitrógeno (NO2): El principal enemigo invisible

El factor más crítico identificado en las calles de la ciudad es el dióxido de nitrógeno (NO2), un gas irritante que emana principalmente de los exostos de vehículos que operan con combustibles fósiles como el diésel o la gasolina.
La investigación, que analizó minuciosamente a pacientes del Hospital Universitario Nacional, determinó que cuando la concentración de este gas supera los 25 µg/m³, la probabilidad de sufrir un infarto se multiplica de manera alarmante, llegando a ser 5,51 veces mayor en comparación con los días de aire limpio.
Este dato es fundamental para entender la gravedad de la situación en corredores viales de alta congestión, donde los niveles de NO2 suelen ser elevados debido al tráfico pesado de buses y carros particulares.
Metodología de estudio: El Método "Caso Cruzado"
El doctor Cristian Giraldo Guzmán, especialista en Medicina Interna y cerebro detrás del estudio, explicó que se utilizó la metodología de "caso cruzado" para garantizar la precisión de los resultados.
Este método permitió que los mismos pacientes sirvieran como su propio control, comparando el aire que respiraron 24 horas antes del infarto con los niveles presentes en días donde se encontraban asintomáticos.

Cómo la contaminación desencadena un infarto
La conclusión es inquietante: la inhalación de estas partículas y gases desencadena una respuesta de inflamación sistémica en el organismo.
Esta inflamación tiene el poder de desestabilizar las placas de grasa acumuladas en las arterias, provocando la formación de coágulos que bloquean el flujo sanguíneo de forma abrupta, resultando en el evento cardiaco.







