La Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) cerró el balance del año 2025 con una cifra récord que refleja una intensificación sin precedentes en la lucha por una ciudad más limpia: la recolección de 320.374 toneladas de residuos provenientes de los llamados "puntos críticos" y del arrojo clandestino en calles, quebradas y espacios públicos de Bogotá.
Este volumen representa un incremento de 26.000 toneladas con respecto al año anterior (2024) y es la cifra más alta de la última década en este rubro específico.
El dato es una muestra del fortalecimiento operativo de la entidad, pero también plantea una reflexión profunda sobre los hábitos ciudadanos.
Este esfuerzo titánico de limpieza tuvo un efecto positivo concreto: la reducción sostenida del número de puntos críticos activos en la ciudad.
Mientras que a principios de 2024 se tenían identificados 623 focos de acumulación de basura de difícil manejo, para noviembre de 2025 esta cifra se había logrado reducir a 478.
La estrategia ha combinado la recolección intensiva con la instalación de cercas y mobiliario disuasivo, y la intervención social en los entornos para concientizar a la comunidad.
Cada punto crítico cerrado significa un espacio público recuperado, un riesgo sanitario mitigado y una mejora en la calidad de vida del sector.
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La otra cara de la moneda: El preocupante aumento del arrojo clandestino
Sin embargo, el balance no es del todo optimista. El director de la UAESP, Armando Ojeda, presentó con preocupación un dato alarmante: el volumen diario de residuos arrojados de manera clandestina en la ciudad aumentó en un 18,9% durante 2025, alcanzando la cifra de 968 toneladas diarias.
Esto significa que, a pesar de recolectar más, también se está ensuciando más. "Este dato nos duele y nos debe doler a todos", afirmó Ojeda.
"Refleja que aún hay un segmento de la ciudadanía, y desafortunadamente también de comercios e industrias, que no han entendido que la ciudad más limpia no es la que más se barre, sino la que menos se ensucia".
El llamado es a la corresponsabilidad: el sistema de aseo es robusto, pero no puede ser visto como un permiso para desentenderse del manejo inicial de los residuos.
Ecopuntos y recolección gratuita: Soluciones al alcance de la mano
Frente al problema de los residuos voluminosos (escombros, muebles viejos, electrodomésticos) que suelen terminar en el espacio público por falta de opciones, la UAESP ha venido consolidando una red de 211 Ecopuntos distribuidos en todas las localidades.
Durante 2025, a través de estos puntos, se logró recolectar más de 11.600 toneladas de este tipo de materiales para ser aprovechados o dispuestos correctamente.
Adicionalmente, el Distrito duplicó el beneficio de recolección gratuita de escombros para obras menores en el hogar.
Ahora, a través de la Línea 110, los ciudadanos pueden solicitar la recogida de hasta 2 metros cúbicos de escombros sin costo alguno, siendo beneficiarias las primeras 200 llamadas mensuales atendidas por cada uno de los operadores de aseo.
Bogotá: La ciudad que queremos
El balance 2025 de la UAESP es, en esencia, una radiografía de dos Bogotás. Una, que hace un esfuerzo por separar en la fuente, usar los Ecopuntos y disponer correctamente; y otra, que sigue viendo el espacio público como un basurero.
El récord de recolección es un logro operativo digno de reconocimiento para los más de 10.000 trabajadores de aseo de la ciudad.
Pero el verdadero triunfo, aquel que haría sostenible cualquier cifra, está pendiente: que la curva del arrojo clandestino empiece a descender.
Ese será el indicador definitivo de que Bogotá ha entendido que la limpieza es un pacto social, un acto diario de respeto por el propio hogar y por los conciudadanos.







