Cuando Vladimiro Naranjo, el honorable presidente de la Corte Constitucional en la década de los 90 firmó el decreto que derogó el Estatuto del Periodista y la tarjeta profesional, aduciendo que "es un género para el cual no pueden hacerse exigencias que impliquen limitaciones" y equiparándolo al trabajo de los artistas, se quedó corto en las consecuencias que esta decisión traería tanto para quienes ejercemos este noble oficio como para quienes nutren su vida diariamente con la información que le brindan los medios de comunicación.
(más…)A propósito de la prostituida alianza entre el periodismo y la política
por: Alejandro



