Según un informe que presenta la Oficina de Inteligencia de la Policía Nacional de Colombia, se detectó participación de por lo menos 20 grupos radicales con vínculos a organizaciones al margen de la ley, infiltrados en las manifestaciones violentas que sucedieron en varias ciudades del país durante los días 9,10 y 11 de septiembre.

Al parecer, vándalos ligados al ELN, gestaron una “crisis de gobernabilidad”, para propiciar las protestas con la intención de promover un cambio de Gobierno a través de acciones de calle, calificadas como una “insurgencia popular”.

A groso modo la lectura que ofrece la Inteligencia de la Fuerza Pública es que en Colombia se intentó un patrón de protestas muy parecido a los que recientemente se desarrollaron en Bolivia y Venezuela.

Afirman que las direcciones de infiltración, presuntamente estuvieron a cargo de alias ‘Ariel’ o ‘Luis Alcantúz’.

Del mismo modo, dejan saber que, desde Cuba, el exjefe negociador del ELN, Pablo Beltrán, ha dicho en las últimas horas que es ridículo que se insinúe la participación de esa guerrilla en un movimiento ciudadano espontáneo contra la brutalidad policial.

Según señala el portal cundinamarqués, Periodismo Público, los informes también hablan de disidencias de las Farc, citando la captura de seis de sus integrantes en este 2020 quienes están relacionados con los actos de vandalismo en las protestas. Uno de ellos, supuestamente coordinaba movimientos en tres universidades.

Finalmente afirma que los 20 grupos radicales tienen presencia en la capital del país y municipios cercanos, donde se asegura la participación de universitarios y estudiantes de secundaria.

“No hay jerarquías, pero sí líderes expertos en explosivos improvisados y actos vandálicos. Muchos no se conocen entre sí”, revela el Informe.

Advierte que se convocan a través de ‘buzones muertos‘, con notas dejadas en sitios clave o mediante redes sociales.