Una jornada de agitación se vivió en Soacha durante una convocatoria organizada por el Centro Democrático, a la que asistieron diversas figuras políticas, incluyendo al exalcalde Juan Carlos Saldarriaga y el expresidente Álvaro Uribe Vélez. Los sucesos registrados durante ese día reflejaron el ambiente crispado que acompaña actualmente al ejercicio político en el municipio y en otras regiones del país.
De acuerdo con distintos testimonios y reportes, mientras se desarrollaba el evento, Juan Carlos Saldarriaga fue blanco de un ataque directo. Un grupo de manifestantes arrojó un ladrillo en su dirección, provocando un momento de alarma en el lugar. El objeto habría pasado cerca de la cabeza del exalcalde, hecho que desencadenó la intervención inmediata de su equipo de seguridad. Gracias a la reacción de los escoltas, Saldarriaga fue evacuado rápidamente, minimizando los riesgos para su integridad.
Posteriormente, según versiones presentes en el lugar, los hechos no se limitaron al espacio de la concentración. Una vez fuera del recinto, el hostigamiento se mantuvo e incluso se intensificó. En los alrededores, individuos opositores intentaron cercar al exmandatario local, situación que derivó en una persecución de varios minutos. Una familia residente en las inmediaciones decidió ofrecer resguardo a Saldarriaga, mientras la situación se tornaba cada vez más tensa. Testigos aseguran que los presuntos atacantes intentaron ingresar a la vivienda, lo cual elevó la preocupación y el nerviosismo tanto de los habitantes como de los allí refugiados.
La intervención de los escoltas y la colaboración de la comunidad permitieron que el exalcalde pudiera abandonar el área de manera segura. Estos eventos, observados por numerosos asistentes, se convirtieron en materia de amplia discusión y generaron repercusiones tanto a nivel local como nacional.
Durante el mismo acto político, Sergio Cáceres, edil de Usaquén, también relató haber sido víctima de agresiones. Manifestó que tanto él como su equipo sufrieron ataques con piedras e improperios lanzados por un grupo que se oponía a la reunión. Descriptiones como la siguiente ilustraron el ambiente vivido: “Apenas me vieron empezaron a tirarnos piedras a mí, al equipo de muchachos que me acompaña, casi nos acribillan dándonos insultos, tirándonos groserías, tirándonos piedras”, denunció Cáceres en declaraciones posteriores. Estos incidentes requirieron la presencia e intervención de unidades policiales y del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), que escoltaron a los involucrados hasta ponerlos a salvo.
Ya en el ámbito digital, la situación suscitó una ola de repercusiones en plataformas sociales. Entre los temas destacados, circularon rumores respecto a una posible cancelación de la visita al municipio del candidato presidencial Abelardo de la Espriella, atribuida por algunos usuarios al ambiente de hostilidad identificado durante el mitin del Centro Democrático. Aunque hasta ese momento no se emitieron comunicados oficiales del equipo de campaña del mencionado candidato, el tema prendió el debate en redes.
Las manifestaciones opositoras también tuvieron como blanco al expresidente Álvaro Uribe Vélez. Durante el desarrollo del evento, aparecieron registros en video donde se escuchan consignas críticas hacia su figura. Frases coreadas como “Uribe, paraco, el pueblo está berraco” y “¡Fuera Uribe!” formaron parte de la atmósfera de protesta que rodeó la jornada. Integrantes del colectivo denominado “madres de Soacha” realizaron una manifestación en rechazo a la presencia de representantes del Centro Democrático, sumando así otra voz a las expresiones de inconformidad presentes ese día.
Detallando los acontecimientos, se pueden identificar estos elementos clave de la jornada:
- Ataque con un ladrillo al exalcalde Juan Carlos Saldarriaga.
- Persecución posterior fuera del recinto y refugio ofrecido por una familia local.
- Intervención de escoltas y vecinos para garantizar la salida segura del exfuncionario.
- Agresiones con piedras e insultos al edil Sergio Cáceres y su equipo.
- Participación activa de la Policía y el ESMAD para evitar situaciones de mayor gravedad.
- Presencia de protestas y consignas hostiles contra Álvaro Uribe y el partido organizador.
- Rumores sobre la posible cancelación de agendas políticas en el municipio.
Las reacciones políticas ante lo sucedido no se hicieron esperar. Dirigentes de distintos sectores se pronunciaron a través de diversos medios, manifestando su preocupación por los episodios recientes y por el nivel de tensión presente en los escenarios de debate público. El argumento recurrente cobijó el riesgo de que la confrontación física se convierta en una constante en la dinámica política local y nacional.
En respuesta a lo acontecido, el expresidente Álvaro Uribe emitió un mensaje en su cuenta oficial de X. En su publicación, señaló que la reunión no se vio frustrada por los actos de violencia e hizo un recuento de los proyectos de infraestructura y vivienda, así como de iniciativas sociales impulsadas en Soacha durante su administración. Además, mencionó las acciones tomadas frente a eventos pasados como los asesinatos de jóvenes en el municipio. Finalmente, reafirmó su apoyo a la senadora Paloma Valencia y dedicó palabras dirigidas a la ciudadanía de Soacha.
Eventos como los registrados en Soacha demuestran los desafíos persistentes para la realización de actividades políticas en espacios abiertos. La jornada dejó registros visuales, testimonios de afectados y concentraciones de ciudadanos con perspectivas diversas sobre el ejercicio democrático en entornos polarizados.









