*Cundinamarca tendrá una de las la ciclorrutas más importante del país; irá de Funza a Siberia, Sabana Occidente. Son 6 kilómetros 410 metros de extensión y atenderá cerca de 9 mil usuarios diarios, la mayoría de ellos trabajadores y estudiantes de la zona.
El anuncio oficial sobre la ejecución de la estructura fue dado a conocer por el mandatario seccional, Jorge Rey Ángel, la mañana de este lunes (19 de enero 2026). Suministró detalles generales de la obra que será complementaria a otros tramos similares en esa misma zona.
La estructura demandará inversiones por el orden de los $27 mil millones y será ejecutada en un plazo de 12 meses de acuerdo a la agenda inicialmente prevista por los encargados de los trabajos.
El trazado será complementario a otras ciclorrutas ya al servicio en las comunidades de Funza, Mosquera el Corzo, este punto en jurisdicción de Madrid.
Cundinamarca: ciclorruta entre Funza y Siberia
Se trata de proveer sistemas de movilidad “seguros y sostenibles” a importante número de habitantes quienes, por diversas razones, principalmente laborales, debe viajar por largos tramos diariamente.
Rey Ángel, el gestor de la obra, como Gobernador de Cundinamarca hizo presentación oficial del proyecto que sería puesta en servicio el próximo año según los cálculos iniciales.
“Arrancan las obras de la ciclorruta entre Funza y Siberia que tanto queríamos y tanto necesitábamos”, dijo. Destacó que esta infraestructura no solo responde a una deuda histórica con los biciusuarios de la Sabana Occidente, sino que marca un antes y un después en los estándares de cicloinfraestructura del país.
La ciclorruta Funza–Siberia se convertirá en la más ancha de Colombia, con 3.80 metros, una dimensión que, incluso, supera el promedio de un carril vehicular convencional. Esta característica permitirá una circulación más segura, fluida y cómoda para los ciclistas. También reduce significativamente los riesgos asociados a la convivencia con el tráfico pesado que caracteriza este corredor industrial.
El proyecto hace parte de un circuito regional de 25 kilómetros que conectará a los municipios de Funza, Mosquera y Madrid, extendiéndose hasta el sector de El Corzo. Alcanza puntos estratégicos de articulación vial entre la Sabana Occidente y Bogotá. De esta manera, el nuevo tramo no será aislado, sino un eje estructurante de una red regional de movilidad no motorizada.
Según explicó el gobernador Rey Ángel, la obra responde a la necesidad urgente de reducir los índices de siniestralidad vial. Precisamente, esa es una zona donde, de acuerdo con cifras oficiales, se han registrado al menos 370 incidentes viales recientes, muchos de ellos con ciclistas involucrados.
Seguridad, dignidad y sostenibilidad

Uno de los principales objetivos del proyecto es dignificar el uso de la bicicleta como medio de transporte diario. En la Sabana Occidente, miles de personas dependen de esos sistemas para llegar a fábricas, bodegas, centros logísticos, instituciones educativas y zonas comerciales, recorriendo largas distancias en condiciones de alto riesgo.
La alcaldesa de Funza, Jeimmy Villamil Buitrago, resaltó el impacto social de la obra. “Esta obra es una necesidad histórica en nuestro municipio. Le dice a los biciusuarios de esta región que trabajamos por su salud y seguridad”.
Esa estructura contará con segregación total del tráfico vehicular, iluminación autónoma y espacios diferenciados para peatones y ciclistas. Igualmente elimina conflictos que durante años han generado accidentes, congestión y temor entre los usuarios.
La construcción del tramo Funza–Siberia demanda una inversión específica de $27.700 millones. Hacen parte de un esfuerzo financiero mayor, estructurado mediante un esquema de cofinanciación entre distintos niveles del Estado.
Quiere decir que la nación aporta $83.380 millones para el desarrollo del gran proyecto regional de cicloinfraestructura. A su vez, la Gobernación de Cundinamarca aportará $17.000 millones para el cierre financiero del Plan Departamental de Cicloinfraestructura. Por su parte, la Alcaldía de Funza girará $1.200 millones para adecuaciones específicas dentro de su jurisdicción.
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Este modelo de articulación institucional ha sido señalado como uno de los factores clave para viabilizar obras de gran impacto en el departamento. La fórmula se ejecuta en un contexto de alta demanda de infraestructura y recursos limitados.
Detalles técnicos de la obra
El proyecto contempla la intervención de 6.41 kilómetros: 5.29 kilómetros en territorio de Funza y 1.25 kilómetros en jurisdicción de Tenjo, concretamente en el sector de Siberia.
Como detalles especiales, el tramo de ciclorruta contará con 320 luminarias solares garantizando iluminación constante durante la noche y la madrugada, reduciendo riesgos de inseguridad y accidentes.
De la misma forma, contará con andenes peatonales independientes del trazado; con ello se protege a peatones y elimina la invasión de espacios.
Además, será instalado un puente sobre elhumedal Gualí, una estructura diseñada para asegurar la continuidad del trazado ciclístico, respetando criterios ambientales y de sostenibilidad. También contará con señalización horizontal y vertical especializada para biciusuarios, además de zonas de transición y cruces seguros en puntos críticos del corredor.
La incorporación de energía solar y soluciones de bajo impacto ambiental refuerza el enfoque sostenible del proyecto, alineado con las políticas departamentales de mitigación del cambio climático.
Un corredor clave para la Sabana Occidente
El tramo Funza–Siberia es uno de los más transitados de la Sabana Occidente debido a la concentración de zonas francas, parques industriales y centros logísticos. A diario, miles de trabajadores se movilizan desde municipios vecinos, utilizando la bicicleta como alternativa frente a la congestión vehicular y los altos costos del transporte público.
La nueva ciclorruta permitirá reducciones significativas en los tiempos de desplazamiento, mayor regularidad en los trayectos y un impacto positivo en la calidad de vida de los usuarios. Precisamente, ellos enfrentan condiciones adversas como falta de iluminación, invasión de camiones y deterioro de la vía.
Esa ciclorruta entre Funza y Siberia se suma a una serie de proyectos que han venido consolidando a Cundinamarca como referente nacional en movilidad alternativa.
Cundinamarca ya cuenta con pasos para bicicletas entre Mosquera y El Corzo conectando áreas residenciales con zonas industriales, permitiendo una movilidad segura para trabajadores del sector logístico. Aunque de menor ancho, estas vías sentaron las bases para el diseño del nuevo proyecto regional.
Entre Madrid y Mosquera existe otra vía de similares características. Durante los últimos años, el departamento ha intervenido varios kilómetros de ciclorruta entre estos municipios, Con ello ha mejorado la conectividad intermunicipal y reduciendo la dependencia del transporte motorizado.
Redes similares han sido implementadas en la Sabana Centro. Cundinamarca ejecutó obras de cicloinfraestructura que hoy son ampliamente utilizadas por estudiantes y trabajadores, demostrando que la bicicleta puede ser un medio eficiente incluso en trayectos largos.
Aunque con retos importantes, las ciclorrutas que conectan Soacha con Bogotá deja en evidencia la necesidad de infraestructura robusta, segura y continua, una lección que ha sido tenida en cuenta en el diseño del corredor Funza–Siberia.
Estas experiencias permitieron ajustar estándares técnicos y de seguridad, consolidando un modelo que ahora se replica y mejora en la Sabana Occidente.
Impacto social, económico y ambiental
Más allá de la infraestructura, el proyecto tendrá efectos especiales. Reducirá las emisiones contaminantes, e incentiva el uso de la bicicleta. En materia económica facilita el acceso a empleos y reduce gastos de transporte.
Otros efectos positivos consisten en su aporte a la salud pública por cuanto promueve la actividad física diaria. También mantiene efectos en la seguridad vial disminuyendo accidentes con ciclistas.
Expertos en movilidad observan que cada kilómetro de ciclorruta, bien diseñada, representa un ahorro significativo en costos de salud y siniestralidad, además de fortalecer la cohesión social.
Jorge Rey Ángel reiteró que este proyecto no será el último y que la meta es consolidar una red departamental continua que integre a todas las provincias. “Estamos demostrando que la movilidad sostenible no es un discurso, sino una política pública con obras reales que salvan vidas”, concluyó.







