En un operativo de control y vigilancia ambiental que refuerza su autoridad, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) detectó y frenó de inmediato la construcción ilegal de escenarios deportivos en el sector de La Conejera, localidad de Suba, dentro del área protegida de la Reserva Forestal Regional Thomas van der Hammen.
La autoridad ambiental halló en flagrancia la afectación grave de 7.500 metros cuadrados de terreno de alto valor ecológico, donde se realizaban labores de descapote y disposición inadecuada de Residuos de Construcción y Demolición (RCD).
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Alteración Ilegal que Rompe la Conectividad Ecosistémica de la Sabana
El equipo técnico de la CAR evidenció sobre el terreno que tres establecimientos deportivos y dos predios adicionales estaban utilizando maquinaria pesada para nivelar el terreno con el fin de instalar grama artificial, una actividad que infringe de manera frontal el uso de suelo protegido por el Acuerdo CAR No. 11 de 2011.
Estas obras ilegales generaban una ruptura crítica en el corredor ecológico que busca unir los Cerros Orientales, los humedales Torca-Guaymaral y La Conejera con el río Bogotá, un proyecto vital para la biodiversidad regional.
Cero Tolerancia: Medidas Preventivas y Sanciones Inmediatas
Alfred Ballesteros Alarcón, director de la CAR, fue enfático al declarar que "no se permitirán prácticas antrópicas que alteren el hábitat de la flora y fauna nativa en zonas de alto valor ecológico, especialmente en una reserva clave para la regulación hídrica de la Sabana".
Como resultado inmediato del operativo, se impusieron cinco medidas preventivas de suspensión total de actividades y la Policía Nacional impuso comparendos ambientales a ocho personas directamente involucradas en las obras ilícitas.
La Protección del Agua y los Ecosistemas: Una Prioridad Innegociable
La CAR, que celebra sus 65 años de gestión ambiental, reiteró mediante este operativo que la protección hídrica y ecosistémica es innegociable ante la creciente amenaza de escasez en la Sabana de Bogotá.
La reserva Thomas van der Hammen cumple una función crucial como reguladora del microclima y recarga de acuíferos.
Las acciones de la Corporación envían un mensaje claro a todos los actores: el desarrollo urbanístico o recreativo no puede darse a expensas de los ecosistemas estratégicos, cuyo valor trasciende lo económico y es esencial para la vida misma.







