Un despliegue de la Policía Metropolitana de Bogotá, en colaboración con la Secretaría Distrital de Seguridad y la SIJIN, concentró esfuerzos recientes en una zona clave de la localidad de Los Mártires, específicamente sobre la calle 13 entre la avenida Caracas y la carrera 19. La operación tuvo como propósito abordar la circulación de dispositivos electrónicos presuntamente robados y ejercer presión sobre las cadenas de comercialización informal presentes en el centro de la ciudad.
En total, siete establecimientos dedicados a la tecnología fueron objeto de inspección detallada. Los uniformados, tras recibir reiteradas denuncias ciudadanas, procedieron a revisar inventarios y dispositivos expuestos para la venta. El procedimiento incluyó la verificación de los sistemas de identificación interna –particularmente el código IMEI– en docenas de equipos móviles, algunos de los cuales presentaron inconsistencias o alertas de hurto en bases de datos consultadas a nivel nacional.
La intervención arrojó como resultado la recuperación de 21 teléfonos móviles, de los cuales seis están reportados formalmente como sustraídos y los otros 15 evidenciaron manipulaciones técnicas en su software. Otros elementos incautados durante la acción fueron tres computadores sin la documentación legal requerida, lo que se suma a los indicios recogidos respecto al funcionamiento de los locales fuera de la normativa.
La información que circula en portales de noticias digitales destaca que ciertos comercios en este sector actúan como cubiertas para operar laboratorios tecnológicos en los que se modifican los componentes internos de equipos electrónicos, habilitándolos nuevamente para la venta irregular. Según las investigaciones, en estos lugares se procede a cambiar información en los “cerebros” de los dispositivos, burlando los bloqueos de los operadores e integrando los equipos al comercio informal.
Adicionalmente, diversos reportes en la red ubican a la calle 13 como un corredor principal donde se comercializan repuestos electrónicos extraídos de dispositivos de origen incierto. Este flujo de piezas y tecnología reciclada se vincula con la persistencia de robos y asaltos en otras zonas de Bogotá, al alimentar la demanda y perpetuar el ciclo de compra y venta ilícita.
Entre las acciones en curso, la “Estrategia Bogotá Camina Segura” ha priorizado la identificación y recuperación de bienes tecnológicos vinculados a procesos delictivos. Uno de los objetivos centrales de la iniciativa es devolver tranquilidad a los usuarios del espacio público, en especial quienes utilizan el transporte masivo para movilizarse a diario por la urbe.
Las autoridades han intensificado los controles sobre el comercio de artículos de segunda mano y equipos de reparación técnica. En ese contexto, la Policía Nacional advierte que quienes adquieran celulares en lugares no autorizados pueden incurrir en el delito de recepción, el cual está contemplado en el Código Penal y puede ser sancionado con privación de la libertad.
El acompañamiento a la ciudadanía por parte del equipo de Asistencia Integral a la Denuncia (AIDE) incluye canales telefónicos para orientar sobre los pasos a seguir en caso de hurto o extravío de equipos tecnológicos. Este servicio está diseñado para facilitar la recuperación de bienes incautados y proveer información útil a cualquier afectado.
Finalmente, la Secretaría Distrital de Seguridad menciona la importancia de conservar los datos de identificación, como el número IMEI, y efectuar las denuncias correspondientes ante cualquier incidente relacionado con el hurto de artículos tecnológicos. La labor de vigilancia y control en comercios seguirá de manera continua, contando con la colaboración activa entre ciudadanos y la fuerza pública a través de la línea de emergencias 123. Esta coordinación busca reforzar la cobertura operativa en puntos de alta actividad comercial, manteniendo un monitoreo constante sobre las dinámicas delictivas asociadas al mercado tecnológico en Bogotá.









