*OPINIÓN. Se abre paso convocatoria la Asamblea Nacional Constituyente. El Centro Democrático insiste en la creación de una sola Corte.

 

Opinión

Por: Bernabé Gámez Hernández

El fallo de la Corte divide al país y algunos juristas piden justicia contra quienes asesinan y violan con la complicidad de algunos magistrados de las Altas Cortes.

La credibilidad de las Altas Cortes quedó en entredicho las últimas horas, cuando se conoció que el expresidente Álvaro Uribe Vélez sería privado de la libertad por un presunto delito que tampoco ha sido fallado por los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

El Estado de Derecho no tendría perdón si produce una determinación injusta contra el exmandatario en un lío de testigos que tiene el senador comunista Iván Cepeda desee hace varios años.

Perdonar, como lo hicieron con Santrich para permitirle su escapada, sería algo lamentable para la justicia colombiana; sería como si llegara el cisma de mayúsculas proporciones en una de las ramas del poder público.

Los fallos promovidos por algunos magistrados indican que, presuntamente, están movidos por actos de corrupción según se desprende de la opinión de caracterizados juristas.

Un importante sector de la opinión nacional salió en defensa de Uribe, luego de considerar que en dos mandatos constitucionales mantuvo arrinconada la guerrilla de Manuel Marulanda “Tiro Fijo”, El Mono Jojoy, Raúl Reyes y Romaña, entre otros criminales que llevaron al país al miedo y la desesperanza, algo así más terrible que la peste destructora.

En su momento fue considerado un símbolo de la Democracia. Combatió con firmeza la alta delincuencia y logró resultados significativos para la seguridad del país.

Sus dos mandatos fueron de contrastes, pero le sobró autoridad para gobernar y no dejarse manosear de intereses politiquero.

Sería un grave error

El solo hecho de anunciar que sería privado de la libertad mientras se presenta un fallo definitivo, le “sacó la piedra” a muchos colombianos que le estaban pidiendo a Uribe que se retirara de la política en las próximas elecciones.

Los colombianos preguntan: a Petro lo encontraron contando billetes y todo el país observó los videos y los magistrados de las Cortes no produjeron ningún fallo en su contra.

El señor Petro tiene una serie de investigaciones de todo tipo y los señores de las Cortes, al parecer, “comen callados”.

El país político reaccionó en favor del exmandatario y muchos le han pedido que mantenga su nombre; los primeros sondeos indican que después de estos episodios Uribe ganaría nuevamente las elecciones para Congreso de la República en dos años.

Asamblea Constituyente

Como consecuencia de la crisis en el Estado de Derecho, en las últimas horas se planteó la necesidad de convocar una Asamblea Nacional Constituyente para reformar las Altas Cortes.

Uribe ha promovido la necesidad de eliminar algunas Cortes y dejar un solo organismo. Actualmente existen la Corte Suprema de Justicia, la Corte Constitucional, el Consejo Superior de la Judicatura y el Consejo de Estado.

Se plantea reducir el número de magistrados y estructurar un solo organismo con funciones amplias frente al poder jurisdiccional.

De lo anterior se desprende que Uribe no goza de simpatías entre muchos magistrados por sus posturas radicales frente a estos organismos de la justicia.

Una Asamblea Constituyente permitiría una reforma a la justicia contaminada por los vicios y la corrupción.

Esta circunstancia de Uribe va a permitirle al país, si le pedimos al presidente Iván Duque, ajustar unas medidas que lleven a la nación a un nuevo orden institucional en los próximos años.