sábado, 14 febrero de 2026
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Recicladores bloquearon importante vía de Bogotá en protesta por falta de diálogo con el Gobierno

por: Redacción Cundinamarca

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Las manifestaciones de recicladores volvieron a sentirse en Bogotá con una intensidad que paralizó importantes corredores viales de la ciudad. Cerca de 20 organizaciones del gremio bloquearon vías principales durante siete horas para exigir la reactivación de una mesa nacional de diálogo con el Gobierno, en lo que fue la tercera jornada de protestas registrada esta semana en la capital.

La movilización comenzó en la madrugada del pasado 12 de febrero frente al Ministerio de Vivienda y, con el paso de las horas, se extendió a puntos neurálgicos de la movilidad bogotana. Los manifestantes avanzaron en plan tortuga y realizaron plantones para llamar la atención sobre lo que consideran una ruptura en los espacios de concertación con el Ejecutivo.

La calle 26, uno de los principales corredores de acceso a la ciudad y vía hacia el Aeropuerto El Dorado, fue uno de los puntos más afectados por la protesta. Durante horas, cientos de vehículos permanecieron atrapados en largos trancones, mientras los manifestantes mantenían su bloqueo como medida de presión.

Las razones de fondo de la protesta

Desde el sector reciclador aseguran que la mesa nacional, en la que se discutían temas relacionados con formalización, regulación del servicio de aseo y garantías sociales, no ha sido convocada recientemente, lo que generó inconformidad entre varias organizaciones. Señalan que ese escenario permitió en el pasado construir propuestas normativas y plantear ajustes al modelo de gestión de residuos.

El debate de fondo gira en torno al crecimiento del sector reciclador, la distribución de recursos tarifarios y las condiciones de seguridad social para quienes ejercen esta labor. Los recicladores consideran que, pese a su papel fundamental en la cadena de aprovechamiento de residuos y en la sostenibilidad ambiental de la ciudad, sus demandas no han sido escuchadas con la atención que merecen.

Uno de los puntos críticos es la distribución de los recursos provenientes de la tarifa de aseo que pagan los ciudadanos. Los recicladores reclaman una participación justa en esos ingresos, así como el reconocimiento pleno de su labor como prestadores de un servicio público esencial para la ciudad.

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Posturas encontradas frente al diálogo

Mientras un grupo de organizaciones lideró las protestas y mantiene una postura crítica frente al Gobierno, otros sectores del gremio han participado en reuniones recientes con el Ministerio y sostienen que sí existen espacios de conversación abiertos. Esta división interna refleja la complejidad del sector reciclador, que agrupa a múltiples organizaciones con intereses y enfoques diversos.

Desde el Gobierno se anunció que el próximo 5 de marzo se realizará una nueva mesa nacional para escuchar a los distintos representantes del sector. El anuncio busca tender puentes y evitar que las protestas se intensifiquen en los próximos días, aunque los organizadores de las manifestaciones han advertido que mantendrán la presión hasta que vean avances concretos.

El Ministerio de Vivienda, encargado de liderar la política de servicios públicos y aseo, ha reiterado su disposición al diálogo, pero también ha hecho un llamado a la ciudadanía para que las protestas se realicen sin afectar los derechos de los demás habitantes de la ciudad.

El impacto en la movilidad y la ciudadanía

Durante las siete horas que duró la protesta, miles de bogotanos vieron afectados sus desplazamientos. La calle 26, que conecta el centro con el occidente de la ciudad y con el aeropuerto, colapsó en ambos sentidos, generando caos vehicular y poniendo a prueba la paciencia de conductores y pasajeros.

Las autoridades de tránsito implementaron desvíos y recomendaron a los ciudadanos utilizar vías alternas, pero la magnitud del bloqueo superó la capacidad de respuesta. Quienes tenían vuelos programados debieron buscar rutas alternativas para llegar al aeropuerto, mientras que muchos trabajadores y estudiantes llegaron tarde a sus destinos.

La protesta también tuvo impacto en la operación del sistema de transporte público, con rutas de TransMilenio y buses alimentadores afectadas por los cierres viales. La situación evidenció, una vez más, la fragilidad de la movilidad en la capital cuando se presentan bloqueos en corredores estratégicos.

Lo que viene para el sector reciclador

El anuncio de la mesa nacional para el 5 de marzo abre una ventana de esperanza para la solución del conflicto, pero también plantea interrogantes sobre la capacidad del Gobierno para articular a las distintas organizaciones del gremio y llegar a acuerdos que satisfagan las demandas del sector.

Mientras tanto, los organizadores de las protestas han advertido que continuarán con sus movilizaciones si no ven avances significativos en los próximos días. La posibilidad de nuevos bloqueos mantiene en vilo a las autoridades y a la ciudadanía, que espera que el diálogo prevalezca sobre la confrontación en las calles.

El caso de los recicladores bogotanos pone de relieve un desafío mayor: cómo integrar a sectores históricamente marginados en las políticas públicas, reconociendo su papel fundamental en la economía circular y en la sostenibilidad de la ciudad, mientras se garantizan condiciones dignas de trabajo y de vida para quienes día a día recorren las calles recuperando materiales aprovechables.

La respuesta del Gobierno en las próximas semanas será determinante para definir si el camino es el diálogo o si, por el contrario, la capital deberá prepararse para nuevas jornadas de protesta y bloqueo.

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