Bajo la consigna de trabajar por un “2026 más ordenado”, la Alcaldía Local de Barrios Unidos, en Bogotá, liderada por Andrea Melissa Morales Cano, ejecutó una intervención de alto impacto en el corazón del barrio Rafael Uribe, perteneciente a la UPZ Alcázares. La operación, que combinó firmeza institucional y pedagogía ciudadana, logró la recuperación efectiva de 30 metros cuadrados de espacio público que durante meses habían sido usurpados para expandir negocios, almacenar mercancías o estacionar vehículos de forma irregular, obstruyendo la movilidad peatonal y degradando el entorno urbano.
La jornada no se limitó a retirar objetos; fue una declaración de principios sobre el uso del suelo urbano. “El espacio público es el living room de la ciudad, y no podemos permitir que sea privatizado por unos pocos en detrimento del bienestar de todos”, afirmó la alcaldesa local durante la intervención. Esta acción se enmarca en una ofensiva distrital contra las invasiones que ahogan andenes, plazas y zonas verdes, un problema crónico que afecta la seguridad, la accesibilidad y la imagen de Bogotá.
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Limpieza Profunda y Retiro de Escombros: Sanear el territorio
Más allá de la recuperación del área física, el operativo incluyó un componente robusto de saneamiento ambiental. Equipos de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), con el apoyo de camiones compactadores y volquetas, retiraron aproximadamente 14 metros cúbicos de residuos y escombros acumulados en el sector. Entre estos desechos se encontraron desde muebles viejos y chatarras hasta restos de construcción depositados ilegalmente.
Además, se recolectaron y dispusieron adecuadamente cinco carretas que, utilizadas por vendedores informales, permanecían abandonadas en la vía pública fuera del horario comercial, convirtiéndose en focos de insalubridad y obstáculos permanentes. La limpieza profunda permitió despejar las alcantarillas y sumideros, una labor preventiva clave de cara a las lluvias para evitar inundaciones en este punto de la localidad.
Seguridad y Acción Legal: Desarticulando focos de ilegalidad
El operativo tuvo un brazo de seguridad determinante. La Policía Metropolitana de Bogotá y los agentes de la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia realizaron seis registros preventivos en establecimientos y vehículos de la zona. El resultado fue la incautación de tres armas blancas (cuchillos y elementos cortopunzantes) que eran portadas sin justificación, y la imposición de comparendos por perturbación del espacio público.
La acción más contundente en este frente fue el sellamiento temporal de un establecimiento comercial que, de manera recurrente, incumplía la normatividad. El local, según las autoridades, extendía su área de atención sobre el andén, generaba ruido excesivo fuera del horario permitido y mantenía condiciones sanitarias inadecuadas. El sellamiento se aplicó bajo el amparo del artículo 92 de la Ley 1801 de 2016 (Código Nacional de Policía), que faculta a las autoridades para restringir el uso de inmuebles que atenten contra la convivencia.
Una Estrategia Continua: De la Calle 100 a Siete de Agosto
El operativo en Rafael Uribe no es un hecho aislado. Es parte de una serie de intervenciones consecutivas y planificadas que la Alcaldía Local de Barrios Unidos ha priorizado desde finales de 2025. Otros puntos críticos intervenidos recientemente incluyen la calle 92, 95 y 100 con Autonorte (donde se retiraron vallas publicitarias ilegales), la calle 75 con Avenida Caracas (foco de venta ambulante descontrolada) y el emblemático sector del Siete de Agosto.
El alcalde mayor, Carlos Fernando Galán, ha respaldado estas acciones, enfatizando que “recuperar el espacio público es un acto de justicia social. Es garantizar que ancianos, niños, personas con discapacidad y todos los ciudadanos puedan caminar con seguridad y disfrutar de una ciudad más amable”. La administración local invita a la ciudadanía a ser corresponsable, utilizando los canales de “Bogotá te Escucha” (línea 195 o la app) para reportar nuevas invasiones, convirtiéndose así en los ojos y oídos del ordenamiento territorial en su propia comunidad.







