Bogotá alcanzó un hito significativo en su lucha por cerrar la brecha digital, un abismo que durante la pandemia evidenció con crudeza las desigualdades en educación, oportunidades laborales y acceso a servicios.
El programa bandera "Conexión Social, Bogotá me conecta", liderado por la Secretaría Distrital de Integración Social en alianza estratégica con la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB), conectó al hogar beneficiario número 12.428 a inicios de 2026.
Este proyecto no se limita a entregar un servicio; busca ser un catalizador de transformación social para las familias de los estratos más vulnerables de la ciudad.
El programa está dirigido de manera prioritaria a hogares de los estratos 1 y 2, clasificados en los niveles del Sistema de Identificación de Potenciales Beneficiarios de Programas Sociales (Sisbén) desde el A1 hasta el C9.
La conexión que reciben es de internet fijo de fibra óptica con una velocidad de 25 megas, totalmente gratuita. Pero el beneficio va más allá del simple acceso a la red.
Cada familia conectada recibe acceso a la plataforma EdTech, un ecosistema digital educativo desarrollado por la ETB que ofrece contenidos para reforzar el aprendizaje escolar, cursos de formación para el trabajo en áreas como marketing digital o programación básica, y opciones de entretenimiento cultural y familiar de calidad. Es un paquete integral diseñado para sacar el máximo provecho a la conectividad.
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La meta: 100.000 hogares y un ejército de portátiles
La meta del programa es ambiciosa y clara: conectar a 100.000 hogares bogotanos para el año 2028. Para alcanzar este objetivo, la estrategia de focalización es puerta a puerta.
Equipos de la Secretaría de Integración Social y la ETB realizan barridos territoriales en las localidades priorizadas (como Bosa, Kennedy y Suba, donde comenzó) y organizan eventos de inscripción y socialización en los Centros de Desarrollo Comunitario (CDC) y Casas de la Juventud.
La inversión total proyectada para este cuatrienio asciende a la formidable suma de 234.000 millones de pesos, lo que demuestra la prioridad política y social que tiene el cierre de la brecha digital para el gobierno distrital.
Además de la conexión, el programa incluye un componente de hardware igualmente vital: la entrega de 9.700 computadores portátiles a estudiantes, cuidadores y personas con discapacidad especialmente focalizados.
La combinación de dispositivo + conexión + contenidos educativos es lo que hace la diferencia, pasando de un acceso simbólico a una herramienta de empoderamiento real.
Historias de vida transformadas por la conexión
El impacto trasciende las cifras y se materializa en testimonios. Mónica Lucía Gutiérrez, madre cabeza de familia en Bosa, relata: "Antes, para que mis hijos hicieran tareas, teníamos que ir a la biblioteca o pedirle el favor a un vecino.
Ahora, con el internet gratis, ese dinero que ahorro lo puedo invertir en los útiles escolares, en la alimentación".
Por su parte, Karen Castellanos, otra beneficiaria, destaca el apoyo para la educación superior: "Estoy estudiando tecnología virtualmente y esta conexión estable es fundamental. Sin ella, simplemente no podría avanzar".
Estas voces ilustran cómo una política pública bien diseñada y ejecutada puede cambiar la ecuación de oportunidades para miles de familias, demostrando que en la Bogotá del siglo XXI, la conectividad dejó de ser un lujo para convertirse en un derecho fundamental y un puente hacia la equidad.







