La temporada decembrina de 2025 dejó un balance sumamente preocupante en Bogotá respecto al manejo de artefactos pirotécnicos ilícitos. Según el último reporte oficial de la Secretaría Distrital de Salud (SDS), con corte al 31 de diciembre, se han registrado mas de 100 personas lesionadas por pólvora en Bogotá. Esta cifra refleja una persistente problemática de salud pública que no ha logrado ser mitigada a pesar de las constantes campañas de prevención y las restricciones legales vigentes. Entre los afectados, 23 son menores de edad, niños y adolescentes cuya integridad física se vio comprometida, mientras que los 71 casos restantes corresponden a mayores de 18 años.
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Alcohol y Pólvora: Una Combinación Peligrosa

Un factor alarmante destacado por las autoridades sanitarias es la relación directa entre el consumo de alcohol y los accidentes con pólvora. De los mas de 100 heridos registrados, minimo 26 personas se encontraban bajo los efectos de bebidas embriagantes al momento de manipular los explosivos o estar cerca de su detonación.
Partes del Cuerpo Más Afectadas: Manos, Rostro y Ojos
Las lesiones han tenido consecuencias devastadoras en el cuerpo de los ciudadanos: las manos han sido la zona más afectada, seguidas por el rostro y los ojos. Otros heridos presentan afectaciones en el cuello (4 casos), los pies y el tronco (2 casos cada uno), lo que demuestra que cualquier parte del organismo es vulnerable ante una detonación accidental.
La Crítica a la "Irresponsabilidad Adulta"
La Secretaría de Salud ha hecho un énfasis especial en la "irresponsabilidad adulta" como una de las causas principales detrás de estos números, especialmente en lo que respecta a los menores quemados. Muchos de estos incidentes ocurren en contextos familiares donde el uso de pólvora ilegal es tolerado o fomentado por los padres o cuidadores. Con estos más de 100 casos, la red hospitalaria de urgencias de la ciudad ha tenido que redoblar esfuerzos durante el fin de año para atender no solo las quemaduras, sino las posibles amputaciones y daños oculares permanentes que estas lesiones suelen acarrear para los pacientes.








