El histórico y pintoresco barrio Egipto, enclavado en los cerros orientales de la localidad de La Candelaria, se engalana para recibir su momento más sagrado y emblemático del año: la Fiesta de Reyes Magos y Epifanía 2026, que tendrá lugar los días 10, 11 y 12 de enero. Esta celebración, que es el evento bandera del capítulo “Bogotá, mi Ciudad, mi Casa”, trasciende lo religioso para convertirse en una reafirmación potente de la identidad de un territorio que resiste al tiempo. Para esta edición, se proyecta la asistencia de más de 40.000 personas, entre residentes y aquellos que regresan desde todos los rincones de la ciudad y el país, para mantener vivo el vínculo con su origen y su fe.
La programación, totalmente gratuita, se extenderá desde las 11:00 a.m. hasta las 8:00 p.m., ofreciendo una experiencia inmersiva. Más de 30 artistas de talla local, distrital y nacional se presentarán en dos escenarios principales: la tarima de la plazoleta de la Parroquia Nuestra Señora de Egipto y una segunda tarima en la antigua Plaza Rumichaca, hoy un espacio recuperado para la cultura. Además, los asistentes podrán deleitarse con una muesta de gastronomía ancestral, donde platos como la sobrebarriga, el ajiaco santafereño y los postres tradicionales serán los protagonistas, alimentando tanto el cuerpo como el espíritu comunitario.
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Misión Epifanía: Los Guardianes de la Tradición
Detrás de la logística monumental de esta fiesta centenaria se encuentra el incansable colectivo Misión Epifanía, un grupo de líderes comunitarios, gestores culturales y devotos que, año tras año, trabajan de manera voluntaria y apasionada para que esta celebración sea grabada en el alma de la ciudad. Ellos son los verdaderos portadores del patrimonio, los que conocen los secretos de la novena, la coreografía de la procesión y la historia de cada imagen.
“Esto no es un evento que se contrata; es un proceso comunitario que se vive todo el año. Planificamos, gestionamos recursos, convocamos a los artistas y, sobre todo, cuidamos el sentido espiritual de la fiesta”, comenta uno de los coordinadores de Misión Epifanía. Su labor es fundamental para el proceso de patrimonialización, pues son ellos quienes proveen la información de primera mano sobre los saberes, rituales y significados que el Plan Especial de Salvaguardia debe proteger.
Un Reconocimiento en Marcha: El Camino hacia la Lista Representativa
Un aspecto de capital importancia este año es que la Fiesta de Reyes de Egipto es candidata oficial a ingresar a la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de Bogotá. Este reconocimiento distrital sería un espaldarazo crucial, ya que no solo otorga prestigio, sino que activa mecanismos de protección, promoción y financiación por parte del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC).
Como parte de este proceso, y en paralelo a la fiesta, el IDPC está realizando una cartografía participativa en la Iglesia de Nuestra Señora de Egipto. Este ejercicio invita a la gente a trazar en mapas sus rutas de peregrinación y a compartir sus historias, demostrando el alcance y la diversidad de la celebración. Los datos recogidos aquí alimentarán el Plan Especial de Salvaguardia (PES), cuyo borrador, tras un año de diagnóstico, será presentado en 2026 al Consejo Distrital de Patrimonio Cultural para su aprobación final.
Una Fiesta que Resiste y se Renueva
La Fiesta de Reyes de Egipto es un vivo ejemplo de cómo una tradición puede resistir las presiones de la modernidad y la gentrificación, adaptándose sin perder su esencia. Es una celebración que acoge por igual al devoto que reza el rosario y al turista que busca una experiencia cultural auténtica; al adulto mayor que recuerda las fiestas de su infancia y al joven que descubre por primera vez la magia del barrio.
Con este evento, Bogotá celebra una de sus expresiones culturales más puras y arraigadas. La Fiesta de Reyes de Egipto no es solo un patrimonio en proceso de reconocimiento; es, desde hace siglos, un patrimonio vivo y latente en el corazón de la montaña, que cada enero le recuerda a la capital la importancia de la fe, la comunidad y la memoria colectiva.







