Recuperan moto y detienen al ladrón en Fusagasugá.

Fusagasugá

Los resultados fueron alcanzados 10 horas después del robo ocurrido hace poco en la calle 11 entre carreras sexta y séptima, en donde el propietario de la máquina la parqueó mientras  ingresaba a un establecimiento comercial. La reacción inmediata de la Policía y mediante la cooperación de la red de apoyo  fue posible resolver un caso más de la delincuencia en la ciudad.

 

Ocurrió a eso de las siete de la noche; el bandido cruzó por el lugar inspeccionando el escenario luego de observar que el dueño de la moto la había dejado descuidada y sin la suficiente seguridad. A paso ligero regresó, se subió a ella y la dejó rodar por la calle 11 para prenderla con destreza especial  cuando ya estaba en el Puente del Águila.

Lo anterior pudo establecerse con puntualidad debido a que en el negocio en donde ocurrieron los hechos instalaron una cámara de seguridad de alta definición.

El afectado de inmediato se comunicó con la Policía que acudió al escenario del delito; las investigaciones fueron asumidas por el propio comandante del cuerpo uniformado, Capital Luis Carlos Torres Bareño.

Junto a sus compañeros recogió las primeras informaciones y pistas para dar inicio a los procedimientos del caso. Revisaron las cámaras de seguridad en donde observaron todos los movimientos del delincuente; se dieron cuenta que el robo había ocurrido en  menos de un minuto.

Mediante procedimiento especial, del video, copiaron con exactitud el rostro del delincuente dando inicio a la revisión de los archivos con la intención de ubicarlo y conocer más detalles.

Establecieron que era un hombre algo delgado, de un metro 75 aproximadamente, desgarbado y con bigote, de facciones brusca que causaban desconfianza y hasta temor. No tenían registro del él.

Decidieron visitar todos los establecimientos nocturnos con la esperanza de ubicarlos; no fue así. Estimaron que iría en busca de un comprador rápido de la moto.

Cuando ya prácticamente habían perdido el optimismo recibieron una llamada  de uno de uno de los integrantes de la red de apoyo. Les dijo que había visto a un hombre con las mismas características de la foto que había sido distribuida; también encontró coincidencias con el color y marca de la moto.

Entonces concentraron su atención en la zona, nor oriente de Fusagasugá, disponiendo de un operativo especial con la ilusión de que el bandido volviera a aparecer. Sabían que debía aprovechar la madrugada para trasladar el aparato a otro lugar luego que terminara las naturales y primeras acciones de la Policía.

Ya casi iban a ser las cinco de la mañana del día siguiente cuando el informante volvió a ver al hasta ese momento posible delincuente. Lo siguió y vio cuando ingresó a un parqueadero.

Había escondido el aparato en un matorral, una especie de caño, a la espera de poder movilizarla. Sabía que para darle confianza al comprador debía exhibirla en un sitio que no despertara suspicacia.

De inmediato se comunicó de nuevo con los uniformados enterándolos de lo sucedido; acudió la Policía al sitio y, en efecto, encontraron al ladrón que se había llevado la moto del comerciante.

Sorprendido el delincuente dijo que le habían pedido el favor de que llevara la moto hasta ese parqueadero y que él nada tenía que ver con el robo. Fue trasladado a la Estación en donde comenzó el interrogatorio de costumbre dándole oportunidad al hampón de que confesara.

No lo hizo; solo cambió de posición cuando le mostraron el video en donde él aparecía. Era una prueba irrefutable ante la cual no podía seguir mintiendo.

Luego fue puesto a disposición de la justicia para el procedimiento de rigor. Ante este hecho la Policía de Fusagasugá resaltó la importancia de que toda la población se sume a los programas de seguridad e informen sobre la realización de un delito o la presencia de posibles antisociales.

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